"Nothing. . . Everything. . . Nobody. . . Somebody."

Monday, November 12, 2007

Radiohead toca Smiths

Dos de mis huevadas favoritas se juntan en una sola. Radiohead hace unos días en un live webcast hizo un cover de "The Headmaster Ritual", mi canción favorita de The Smiths. La versión creo que tiene 3.5 sobre 5. Enjoy:



Belligerent ghouls
Run manchester schools

Spineless swines
Cemented minds

Sir leads the troops
Jealous of youth
Same old suit since 1962

He does the military two-step
Down the nape of my neck

I wanna go home
I dont wanna stay
Give up education
As a bad mistake

Mid-week on the playing fields
Sir thwacks you on the knees

Knees you in the groin
Elbow in the face
Bruises bigger than dinner plates

I wanna go home
I dont wanna stay

Da-da-da ...

Belligerent ghouls
Run manchester schools

Spineless bastards all ...

Sir leads the troops
Jealous of youth
Same old jokes since 1902

He does the military two-step
Down the nape of my neck

I wanna go home
I dont want to stay
Give up life
As a bad mistake

Please excuse me from gym
Ive got this terrible cold coming on
He grabs and devours
He kicks me in the showers
Kicks me in the showers
And he grabs and devours

I want to go home
I dont want to stay...

Ladran, Morena, señal de que no hemos leído el Quijote


Donde el bloggista se reconoce una posible víctima del meme

Hace un par de semanas Morena me preguntaba: "Oye, ¿tú has leído eso de "ladran Sancho, señal que avanzamos?". Yo sin pensarlo mucho respondí que sí, que estaba casi seguro de haberlo leído en el mismo Quijote. Morena me dijo que nada que ver, que eso no existía en el texto, porque así lo había googleado. Ja.

El caso es que, en efecto, Morena tenía toda la razón. A principios de este año Silvio Rendón lanzaba unas cuantas hipótesis sobre el origen de esta frase: "Ladran Sancho, señal de que cabalgamos" (aunque la que tenía yo en la cabeza era "Ladran Sancho, señal de que avanzamos"). Rendón también acotaba que quien la usaba, sólo demostraba que no había leído el Quijote. Pero yo no estoy tan seguro de esto. He leído el Quijote, aunque no soy un fanático del libro. Y es muy probable que otros que también lo hayan leído, recurran a la frase sin pensarlo, seguros de que está ahí, surgida del ingenio de Cervantes. Ayer en Peru21, Augusto Alvarez Rodrich también recurría a la frase, aunque con un giro: "Ladran, Alan, pero aún no es una señal de que estemos avanzando", titulaba y subtitulaba su columna. ¿Qué está pasando?

Más allá del reconocimiento de la ignorancia, que no creo que espante a nadie, el asunto está seguramente más ligado a lo que Richard Dawkins denominó un "meme", o sea, una unidad de transmisión cultural, una unidad de imitación (la palabra es un invento suyo, acortando mimeme a meme -pronúnciese "mim"-, para que más o menos rime con gene -pronúnciese "yin"- o "gen".)

Dawkins, en su fraseo inicial sobre el concepto en 1976, decía lo siguente:

Ejemplos de memes son tonadas, ideas, eslóganes, ropa, moda, formas de hacer vasijas o construir arcos. Del mismo modo que los genes se propagan en el caldo genético saltando de cuerpo en cuerpo a través del esperma o de los óvulos, los memes se propagan en el caldo del meme saltando de cerebro en cerebro a través de un proceso que, en un sentido muy amplio, puede ser llamado imitación. Si un científico escucha o lee una buena idea, la pasa a sus colegas y a sus estudiantes. La menciona en sus artículos y en sus conferencias. Si la idea prende, puede decirse que se propaga, transmitiéndose de cerebro en cerebro. [traducción mía]

La propia palabra meme resultó un buen meme, dijo Dawkins treinta años después. Y en las notas a la edición de The Selfish Gene del 2006 el autor confesaba que él mismo resultó una víctima del meme al citar un texto X en su bibliografía con una mutación del nombre original (al igual que muchos de sus colegas). Lo que quiere decir que lo "falso" o lo "verdadero" no son asuntos que le interesen mucho al meme cuando se propaga.

Con "Ladran Sancho, señal de que avanzamos" pasa lo mismo. Y creo que también se da con cualquier palabra que se empiece a usar popularmente -como en el caso de "bizarro" que se discutió en Puente Aereo hace unos días- por más erróneo que sea este uso (sólo que, en el caso de las palabras, hay esta idea muy extendida entre los expertos lingüistas en dejar que el uso sea el que mande, algo así como un vox populi, vox dei aplicado a la libertad de la lengua, por lo que suelen detestar a los que joroban con el diccionario en la mano).

La frase en sí misma, a decir verdad, es buena, pegajosa, positiva y una buena palmada en el hombro en tiempos de crisis. Pero, como bien sugiere Rendón, el error está en afirmar que aparece en el Quijote. Porque quizás podamos seguirla diciendo impunemente sin señalar su origen, dirigiéndonos a un Sancho que no es necesariamente el Sancho que aparece en el libro, sino a otro, a uno completamente imaginado. Aunque me pregunto cuántos realmente la usarían
en sus columnas -en su versión "original" o en cualquiera de sus variantes- de saber que jamás fue escrita por Cervantes. Supongo que nadie.

Mientras tanto, larga vida al meme.


Humaladas


Donde el bloggista sigue homenajeando a Pedro Salinas

Ayer en Perú21 le hicieron la enésima entrevista a Ollanta Humala. Renegón como siempre, a la defensiva como siempre, moviéndose en la delgada línea que separa la firmeza con la llana bravuconada del picón, como siempre. Va a ser candidato en el 2011 y ya que aún existen algunos que todavía lo ven como una alternativa, aquí una antología de sus declaraciones.

El Perú es un virreynato
"Una República se crea bajo los valores de la libertad, la igualdad, la fraternidad; el virreinato no tiene valores, es simplemente la rapacería de las economías foráneas que buscan explotar esta colonia."

Hay que sancionar la traición ideológica
"El sistema ha hecho que de 45 pasemos a 23 porque no se sanciona la traición ideológica, no se sanciona el transfuguismo ideológico."

La visión de un hipotético gobierno nacionalista
"Si nosotros hubiéramos llegado al gobierno probablemente no tendríamos una bancada de 45 sino de 80 porque todos se alinearían, porque así está acostumbrada a funcionar la clase política, salvo honrosas excepciones que muestran coherencia ideológica, inteligencia y sensatez, el resto son mercachifles."

La diferencia entre "extremismo" y "radicalismo"
"Yo estoy orgulloso de ser una persona radical, porque el radicalismo bien entendido viene de la raíz, y para solucionar un problema hay que ir a la raíz. Una cosa es ser radical y otra cosa es ser extremista. El extremismo no es una solución per se, es una ruptura; no puedo solucionar el problema, entonces pateo el problema. El radical busca solucionar."

Sobre Chávez
"Yo no me identifico con eso, yo soy peruano y bien peruano, yo me identifico con el problema nacionalista"

¿Traición ideológica? ¿Radical, más no extremista? ¿Dónde estará la raíz podrida del Perú para Humala? Después no digan que no lo dijo, ahí clarito con todas sus letras.


Saturday, November 10, 2007

Homenaje

Ya que a las seis pm de hoy para los periódicos peruanos la muerte de Norman Mailer aún no es noticia, o no lo es tanto como si Jessica Alba se desnudará o no en el cine, aquí un pequeño homenaje al escritor:



Además:

NYT: Norman Mailer, Towering Writer With Matching Ego, Dies at 84

El fin de una era


Ayer se confirmó: la revista Caretas -la mejor del Perú todavía- cambia de director. De Enrique Zileri, las cosas pasan ahora a manos del hijo Marco. Por interno, la discusiones y debates sobre el cambio van y vienen, pero no son cosas que seguramente interesen a los bloggeros -aunque sí a los amantes ya no del metaperiodismo, sino del metametaperiodismo.

En cambio, por lo que he podido leer, lo que más ha preocupado a algunos comentaristas es el supuesto "alanismo" del viejo periodista. ¿Verdad, mentira, media verdad, leyenda urbana? El año pasado, según recuerdo, Caretas se la jugó por el Apra en las elecciones presidenciales con un editorial -para la primera vuelta- que a mí me dejó con la boca abierta. Frente a la posibilidad de un triunfo nacionalista, Caretas (o Zileri), planteó las cosas en términos lógicos que de primera impresión me supieron a sofisma puro. ¿Quién puede derrotar a Humala?, se preguntaba Caretas en abril del año pasado. Y a sí misma se respondía lo siguiente:

CARETAS se saca el sombrero ante Lourdes Flores de Unidad Nacional, que ha luchado como una leona en un proceso salpicado de agresiones.

¿Pero puede su candidatura penetrar en los sectores populares donde parece haber prendido Humala?

¿Es posible, por otro lado, que presencias tan respetables como las de Valentín Paniagua y Susana Villarán den una sorpresa y desmientan los sondeos?

La posibilidad es francamente remota (aunque, por cierto, gane quien gane, se necesitará sumar fuerzas democráticas para confrontar la segunda vuelta y, sobre todo, el próximo quinquenio).

Ahora bien, Alan García del APRA da la impresión de haber perdido cierta serenidad y dejado de modular con más precisión sus planteamientos sobre “los ricos”, arriesgando espantar a parte del abanico de su potencial electorado.

Pero García, acompañado de la trayectoria de lucha de su partido, parece tener más posibilidades de abatir por el flanco izquierdo el desvarío histórico que encarnaría nuestro Hugo Chávez sin petróleo, el ex ‘Capitán Carlos’ de Madre Mía.

Así que esta vez hay que votar con la cabeza y no botar el corazón en las urnas.


Con la cabeza y no con el corazón, decía, aunque a mí me parecía que el corazón alanista estaba latiendo más fuerte que nunca. Recuerdo que lo discutí con unos amigos, subrayando sobre todo lo que Mariátegui siempre llama el "aprocalipsis" de los ochenta. ¿Era posible tener como presidente nuevamente a uno de los personajes más incompetentes y desatinados de la historia del Perú? Eso desafiaba el sentido común y el más elemental de los instintos de supervivencia. Pero Caretas lo decía: racionalmente, el voto por García era lo indicado. Hace un año me pareció un asco. Hoy creo que no se equivocó en absoluto.

Porque las cosas en la segunda vuelta se aclararon mucho más. La amenaza de Humala -en efecto, el tipo era y es una amenaza y me gustaría que piensen que mierda hubiese hecho Humala con el Perú a lo largo de todo este año, hagan ese ejercicio de la imaginación y luego pellízquense- era real, tangible, se olía en el ambiente, no era una predicción alucinada y remota de esas a las que a Tafur le encantaba soltar cuando estaba en La Primera, como relamiéndose en el miedo o mostrando su lado calculadoramente tanático. Humala estaba ahí, a la vuelta de la esquina. Tan mal asesorada estaba la Flores -mi voto en primera- que seguramente los nacionalistas la irían a hacer picadillo soliviantando los resentimientos más jodidos de gran parte del Perú.

Sin duda, García era el único que podía derrotarlo. Y los pico a pico con Chávez me terminaron de convencer. Caretas hizo también lo suyo sacando otro editorial, más claro aún, llamado "No suicidarse", previo a la segunda vuelta:

Hay varias formas de pegarse un tiro en una encrucijada histórica como ésta: votar en blanco, viciar el voto, irse de paseo o sufragar mal.

Sin embargo, algunos de esos 2.6 millones de ciudadanos de derecha o de izquierda cuyos candidatos se quedaron en la primera vuelta, aun ahora, exquisitos como son, creen resguardar convicciones sacrosantas absteniéndose de elegir al "menos malo" en la segunda.

Con esa actitud están jugando a la ruleta rusa y promoviendo un mal peor.

Clap, clap. Exactamente lo mismo pensé y sigo pensando yo. Voto en blanco: ¿qué clase de idiotez autojustificatoria es esa? ¡Carajo, electores, tienen que tomar una decisión, déjense de huevadas! Cada vez que pienso que el Perú se pudo haber ido a la mierda de una vez y por todas porque algunas personas no pudieron soportar la presión de una decisión escondiéndose en la mariconada del "no me quiero ensuciar las manos" se me pone la piel de gallina. ¿Es que no escucharon que Humala quería "refundar el Perú"? Por dios, no sé para que chucha leen algunos.

En fin. García ganó por un pelo y, visto en perspectiva, Caretas o Zileri no se equivocaron. Aquí no hubo alanismo, sino un gran ojo político.

Aún así la pregunta sigue en pie. Zileri, ¿alanista o no?

La mejor respuesta a esta pregunta la da Gustavo Gorriti en su libro La calavera en negro (2006) sobre ese narcotraficante tan extravagante llamado Carlos Langberg que, a inicios de los ochenta, comenzó a tener cada vez más presencia e influencia en el APRA. Todo el caso Langberg, revelado en la revista, sirvió para una purga en el partido y, en una carambola providencial, estrenar como figura política al jovencísimo Alan García. Cuenta Gorriti:

Aunque se nos había tildado de antiapristas, ciertamente no lo éramos en Caretas. Hicimos durante los meses de la investigación el esfuerzo por distinguir las complicidades o complacencias de los individuos, aunque tuvieran los cargos más importantes, y diferenciarlos del partido en sí.

Tampoco éramos filoapristas. Menos mal. Se supone que un medio de prensa debe defender ciertas lealtades básicas: el sistema democrático, los derechos humanos, la honestidad pública, el buen gobierno; y mantener una básica imparcialidad respecto de los partidos políticos.

Pero Alan García se iba revelando, en su nueva esteralidad política, como un seductor nato, el Casanova de las masas. En grupos pequeños también resultaba un conversador inteligente, rápido, a veces fascinante. En la etología de aproximación de grupos extraños, diversas antropologías se acercaron, se olfatearon y salieron contentos y hasta encantados. En lugar de encontrar a un búfalo con medias blancas y palillo de dientes, vieron a una persona inteligente, cosmopolita, con oído fino para el matiz y la ironía. En cada cena un nuevo grupo de contertulios salía encantado con García y sintiendo, por extensión, que estos chicos del Apra eran realmente un conjunto simpático y variado, y no la secta vertical, intolerante, intelectual y espiritualmente encajonada que muchos prejuzgaban y aún temían.

Zileri, fue, me temo, una de las personas más fascinadas por ese joven líder que con tanta energía carismática emergía a la arena política. ¿Cómo pasó eso? Me temo que yo fui en parte responsable de que suceda.

Mi amigo, el psicólogo Roberto Lerner, organizó una cena en su casa en octubre de 1984, a la que fueron, entre otros invitados tanto García como Zileri. Yo transmití la invitación a Zileri y estuve ahí. García llegó algo tarde, con su esposa Pilar. Para Caretas, era la primera reunión social con un dirigente aprista importante, desde aquella que hubo con Villanueva en la víspera de salir con el caso Langberg.

La cena en lo de Lerner duró hasta cerca de las tres de la mañana. García acababa de regresar de un viaje a Corea del Norte y su relato del encuentro con la idea Zuché fue muy divertido. Dominó la conversación pero nadie lo resintió. Por lo contrario, nos pareció a todos inteligente, versátil y entretenido. Creo que especialmente a Zileri. ¿Vi yo algún signo de alarma? Nada importante. Cuando le pregunté algo sobre el caso Langberg, me contestó, como bromeando, que la pregunta era "capciosa"; y luego vi que tomaba el vino con el meñique levantado. Entiendo que el meñique eventualmente descendió, lo cual revela una capacidad de aprendizaje que otros analistas ya han apuntado.

Todos salimos de la reunión muy contentos con García, y creo que García muy contento con la reunión. Me parece que no le tomó ni un minuto percatarse de que Zileri era en el fondo un adolescente perpetuo, con la energía, la capacidad de entusiasmo y camaradería propia de esa etapa, y estableció pronto ese tipo de amistad: informal, cordial, directa, bromista y con entrega de confianza.

¿Qué periodista no quiere acceso así con, primero, el candidato favorito y después el presidente de la República? El problema es la pregunta inversa: ¿qué presidente no quiere un acceso así con el director de uno de los medios más influyentes? Y el otro problema es que entre adolescentes, sean precoces, puntuales o tardíos, la amistad y sus lealtades es lo más importante. Claro que Zileri -gran periodista antes que nada- no dejó de criticar a García cuando fue indispensable hacerlo, pero aun entonces se sentía la tensión del amigo forzado a criticar a quien te ha dado su amistad y confianza.

Esa amistad le hizo bien a García, pero no a Caretas. Me imagino que Zileri no estará de acuerdo con lo que digo, pero en este asunto creo que, entre los veteranos de la revista, su director está en minoría absoluta. Pocas cosas tan nobles en la vida como la amistad y la lealtad a ella, pero me temo que esa nobleza puede convertirse en peligro cuando se introduce en la relación entre la prensa y el poder. (pág. 176-178)


Interesante pasaje. Pero bueno, pase lo que pase, esperemos que Caretas siga siendo esa revista por la que me dejo influir todas las semanas.

Thursday, November 8, 2007

Whoaaaaaaaaa!!!!


Donde el bloggista cuenta que ya leyó Rajes del oficio de Pedro Salinas y que no sólo le parece un tranquilo candidato a libro del año, sino que le confirma a sí mismo que, en materia de metaperiodismo, le encanta la huevadita

Puta madre, justo me confirma Malasangre -de rutilante aparación bloggera que en unos cuantos posts supera en trascendencia a todas las búsquedas de novia y adjetivos antojadizos del parablogger (gracias Robles) Renato Cisneros- que Beto Ortiz ya se adelantó al jamoneo hoy en Peru21, lo que me dejaría segundo en la fila (creo). Nevermind. Por esas cosas del destino compré Rajes del oficio hace dos días a pesar de que, según me cuentan, no lo hallaban por ninguna parte. En Ibero obligué a los dependientes a que abrieran la caja donde los ejemplares acababan de llegar y lo leí de palmo a palmo como quien ve una Hustler.

Felizmente existen los blogs porque ya me imagino las reseñas de puntitas que recibirá esto o, como hacen los académicos, tratando de sortearse todas las alusiones, los guiños, las cochinaditas tras bambalinas, tocando las páginas con guantes o hirviendo la tetera antes de servir. En otras palabras: Maribel de Paz, este es un libro que deberías reseñar ya. Demasiado periodismo, demasiado ego y demasiado ego otra vez. Me salpicó todo.

El libro -el primero de dos volúmenes- consta de diez entrevistas a periodistas escogidos por Pedro Salinas, según confiesa, con total arbitrariedad. Dicen que son los que más lee. En realidad, son los entrevistados que todos esperábamos. ¿De qué van las entrevistas? Pues del periodismo, del oficio, de lo bueno y de lo malo, de los personajes políticos y, sobre todo y al final, de los colegas. La lista de los escogidos en Kill Bill 1 son:

Alvaro Vargas Llosa
Beto Ortiz
Raúl Vargas
Rosa María Palacios
Aldo Mariátegui
Jaime Bayly
Mirko Lauer
Federico Salazar
Fernando Vivas
César Hildebrandt

No contaré muchos detalles ni las respuestas precisas que dan los miembros del star system periodístico peruano (por ejemplo, qué djo Rosa María Palacios de César Hildebrandt), no sólo porque eso les cagaría la lectura del libro, sino porque Beto Ortiz, cagonazo como él solo, ya se encargó de hacer una antología en la columna que con pena linkeo. Pero, en fin, igual puedo dar una miradita al ras:

1. El arranque con Alvaro Vargas LLosa es fenomenal.
2. Y la clausura con César Hildebrandt espectacular.
3. Hay un par que decepcionan en las respuestas (en un sentido absolutamente figurettista, por supuesto, no moral). No diré quienes son.
4. Ya me quedó claro por qué Federico Salazar escribe como escribe.
5. Juan Carlos Tafur es una presencia constante sin entrevista, ¡cómo lo mencionan!
6. Las caricaturas de Alonso Núñez están estupendas y en algunos casos revelan tanto como las respuestas. Me quedo con la de Raúl Vargas.
7. A veces Salinas se va en floro, sobre todo en las introducciones: la de Bayly se gana el premio al churriguerismo más empalagoso que he leido en mi vida. Pero en general está muy bien. El tono entre admirativo y respetuoso con sus entrevistados los coloca a cada uno en un pedestal.
8. ¿Los peruanos tenemos genios periodísticos? Después de este libro, a mí me quedó claro que sí.
9. Lauer sigue siendo para mí un misterio.
10. Para finalizar. Me cayó como una piedra esta verdad: al menos por aquí, en el periodismo están las verdaderas estrellas de hoy porque francamente la literatura está en nada. Lo siento, muchachos.

En fin. Leánlo. Hoy es la presentación en Pescados Capitales (situ en alguna cuadra de la Av. La Mar en Miraflores) a las 8pm. Después vendrá otro post sobre el tema.


Monday, November 5, 2007

Picaditos


Donde el bloggista a pedido de otro bloggista retoma los subtítulos de sus posts, pero esta vez lanza comentarios chiquitos en lugar de los sabanones habituales

Peru 21: Me hizo gracia que el siempre serio Nelson Manrique titule su columna de hoy muy jovialmente "¡Se le corre la tanga!", así con exclamación, haciendo alusión a los juegos peligrosos de la "burguesía peruana" cuando hace negocios con empresas transnacionales. ¿Qué significa exactamente la frase? ¿Tener un actitud medio putesca con el dinero de afuera? ¿Se referirá a García o a los empresarios? Dunno. Pero hay una cosa que la izquierda siempre le reclama a García, y que repite Nelson, que a mí nunca me ha cuadrado. NM dice lo siguiente:

Alan García llegó al poder con la promesa de un "cambio responsable": su alternativa al programa de Unidad Nacional, "el gobierno de los ricos" (García dixit). Hoy García ha asumido como suyo ese mismo programa. Repitiendo el guión de Alberto Fujimori en 1990, García se ha pasado a la derecha con armas y bagajes, traicionando a sus electores.

En la campaña hubo, me parece, dos escenarios. Uno de primera vuelta y otro de segunda. Hablar de "la candidata de los ricos" demolió a Flores en primera. Pero el "cambio responsable" fue algo así como un catch phrase para diferenciarse y alejarse del extremismo de Humala, que a su vez también se moderó para la segunda vuelta. Y si García ganó por una nariz fue por ese bolsón de gente que anteriormente había votado por la derecha -esa que va desde el fujimorismo más acomodado, hasta los que votaron por Lourdes en primera vuelta-. Yo voté por García en segunda y su "derechización" -llamar a Carranza, por ejemplo, o a la Mercedez Aráoz pro TLC- no me supuso ninguna traición. Era lo que esperaba.


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Hace siglos recuerdo que en la universidad todos hablaban de Twin Peaks de David Lynch. ¿Película, serie, experimento, aborto? En ese entonces yo era fanático de "Wild At Heart" por ninguna razón en especial, salvo que era la película más rara y cool que había visto. Algo así como mi Donnie Darko. Y mientras escuchaba hablar a todos de una tal Laura Palmer y su asesinato, y del par de escenas que decían te ponían los pelos de punta, nunca tuve la oportunidad de verla y me quedé fuera del floro. Años después la alquilé -era una película de TV de dos horas-, pero no tengo idea qué cosa exactamente llegué a ver. Porque en esta entrevista de Lynch en Entertainment Weekly a propósito de la salida al mercado de Twin Peaks: The Definitive Gold Box Edition el director habla de lo que quiso hacer y nunca pudo con la serie: una historia que nunca acababa. Todo el paquete -ahora sí con todo lo que alguna vez se filmó- cuesta cien coquitos (un extra: chequeen la página de Lynch que tiene varias sorpresas, además de café).


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La más incomprendida de los y las columnistas de Peru21, Frieda Holler, cuadra a Bayly en la última de sus columnas salida hace unos días. No hay mayor comentario salvo una sonrisa. La Holler me enternece por este motivo: es la encarnación más precisa que conozco de esa frase que dice "arar en el desierto" (¿o era "mar"?)


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Hueveando por Amazon veo que acaba de salir un libro biográfico de Elliott Smith que se vende como "the first and only portrait of the beloved and troubled singer/songwriter by those who knew him well". Uno de estos es Beck Hansen. La muerte de Smith, genio de genios, a mí me puso y me sigue poniendo mal. Y uno de mis sueños de opio es organizar un concierto-homenaje de esos que los peruanos sabemos hacer tan bien: de covers, donde yo toco y canto (Fantomas se prodiga en talentos varios, además del yoyo y el origami). No, va en serio: el hombre ya no está, pero esas melodías y armonías merecen una performance que funcione como ouija. A ver si alguien se anima a completar la primera banda ombloggista (de paso, aquí posteo una versión súper eléctrica de una canción súper pay: "Clementine", buenísima).




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Como complemento a un post de Ocram sobre Star Wars, aquí lo más gracioso que he escuchado sobre la película. Del espectacular Eddie Izzard: