"Nothing. . . Everything. . . Nobody. . . Somebody."

Tuesday, September 25, 2007

Metiéndole el dedo al Ojo


También estoy de acuerdo: me parece un poco terrible que le hayan echado pintura naranja al "Ojo que llora". Y al mismo tiempo pienso: ¿se acuerdan cuando agarraron a huevazos a Raúl Romero por opinar? ¿O cuando unos chiquillos de la PUCP esperaron a Rafael Rey -también por opinar- en las afueras de la puerta de su casa, pero se equivocaron de casa? ¿Y los mil etcéteras de los "siempre justos" que alguna vez violentaron los espacios públicos para hacerse notar? Lo mismo hizo el oligofrénico hijo de Víctor Delfín por unos principios que sólo él compartía. La pregunta es: ¿a quién le pertenece el espacio público? ¿Qué del grafitti? ¿Qué de la violencia del ruido en una marcha por los DDHH?

Más allá de la pintura naranja me parece que está la opción de los que tranquilamente pueden decir: "El ojo que llora me llega al chopin". ¿Por qué? Aquí una muy buena razón: porque también se incluyó ahí nombres de terroristas. Y eso es suficiente para moverle el piso a una inadvertida Mutal que al parecer no sabía, según leí, quienes exactamente iban a estar en las piedras. En una cuidadosa entrevista en El Comercio lo decía con cierta claridad:

"Luego me pasan [Lerner y su gente] las listas oficiales elaboradas por la CVR, con los nombres de todas las víctimas de la violencia. ¿Sabes? Tuve la posibilidad de ingresar al link de cada nombre para leer la historia de su muerte, pero no pude hacerlo, fue demasiado".

(...)

¿Pondrías los nombres de los terroristas asesinados en Castro Castro en "El ojo que llora"?

No podría. Ellos fueron criminales, asesinados al margen de un Estado de derecho, pero criminales al fin. Si hay que otorgar una reparación a sus familiares, esta puede orientarse a remediar lo que ellos dañaron.

En este asunto hay mucha política metida. Si nosotros, como individuos, apenas nos reconciliamos con nosotros mismos por los momentos difíciles del pasado después de años o lustros, ¿por qué existe gente empeñada -jodidamente empeñada- en no admitir fricciones, reacciones, rechazos, protestas, lecturas alternativas o rabietas por un monumento con el que no están de acuerdo, que no los emociona positivamente ni los motiva? ¿Por qué tengo que leer columnas como la de Venturo hoy en Peru21?

Esta obra de arte está ofendiendo a los que desprecian a las víctimas de la violencia. La detestan porque la perciben como una acusación.

¿Así Toronja? Caray, felizmente no estamos hablando de tu afiche. No sé, pero hay una arrogancia impresionante en eso de apuntarle el dedo al otro y decirle: "oe, esto DEBE interpretarse así, no lo tergiverses". Que curioso. Esta especie de arte monologante, un arte que cierra el párpado y expulsa a los que no se alinean parece que es una onda extendida. Pasemos al blog de enfrente:

Uno no tiene derecho a ver cualquier cosa en un texto poético. Es un principio fundamental en la hermenéutica textual el de apoyar la propia interpretación con datos textuales concretos, porque, de lo contrario, estaríamos usando el texto poético para nuestros propios fines, hecho inaceptable, por cierto.

Uno no tiene "derecho". Esto lo dijo el crítico y profesor de San Marcos Camilo Fernández Cozman en Puente Aereo sobre esa extraña discusión de los poemas de Rosella Di Paolo (que básicamente se reducía a dilucidar si eran poemas "sobre" la violencia o "afines al tema de la violencia". Lo dejo ahí, mejor). Aunque entiendo perfectamente a que se refería, me parece una exageración eso del "derecho" o de lo "inaceptable". Porque personalmente me choca que una opinión -mala o pésima, no importa- de pronto no tenga la opción de existir en ciertos mundos perfectos.


17 comments:

ocraM said...

mierda. tenía razón: eras aldo mariátegui!!!

http://www.correoperu.com.pe/paginas_columna.php?columna_autor=Aldo%20Mariátegui&seccion_nota=8¬a_id=56133

LuchinG said...

Que el monumento es polémico, es cierto. Debieron pensarlo mejor antes de hacerlo, lo mismo que la carátula de Iwo Jima de la m muestra del dibujante de hace unos meses. Pero ahora no queda sino defenderlo, porque lo importante es que se recuerde el mensaje. Por lo que tengo entendido, no sólo hay nombres de víctumas civiles terroristas, hay ronderos que fueron obligados a participar en ambos lados y miembros del ejercito impicados en violación de derechos humanos; están todos, y es dificilísimo diferenciar quién es quien y quién hizo qué.
Lo otro que se podría decir es que mientras que en el ejercito lo que ocurrió fue "excesos", el SL tenía una política criminal de conducción de la guerra. No habrá habido un documento firmado por ningún general sobre la solución final del problema terruco, pero no me quedan dudas que la gran mayoría (civiles y militares) opinaba lo mismo que Raúl Romero: era un costo a pagar, así que para mi el argumento de los "excesos" es falso.

¿Se le puede hechar huevos a Romero y no pintura naranja al ojo? Ambas podrían ser protestas válidas, el problema es que al ojo se meterieron a punta de pistola, no fueron simples civiles, y zafaron a la primera, no se quedaron ahí para decir por qué hicieron eso. Eso fue un psicosocial.

Pregunta: ¿No tienes una posición sobre ninguna cosa? ¿Todo te da lo mismo? ¿Hace mucho frío en la torre de marfil

Fantomas said...

me encantaria la torre de marfil, pero no, no la tengo. lamentablemente a mi nadie me pregunto si estaba o no de acuerdo con el monumento. no hubo una votación como en el caso de majaz. una vez hecho, sólo nos queda pensar sobre nuestras propias reacciones. por supuesto que no estoy de acuerdo en que se haya incluido a terroristas. y por supuesto que aborrezco que militares obtusos hayan preferido matar a ciegas. pero no puedo entender -la verdad no puedo- que haya existido una guerra y no tengamos ningun heroe militar a quien reconocer. tiene que haber alguno no? o esta guerra se ganó suciamente por completo?

Vicky said...

Pienso que el error se cometió al momento de incluir los nombres en el monumento. Siempre pensamos que nuestros muertos son las víctimas, que los del bando contrario son los victimarios. Y ver sus nombres junto a los que consideramos sus victimarios, ofende a muchos deudos.

Y decir que no se podía investigar a todos, no tiene justificación; quiere decir que se pecó de negligencia y éstas son las consecuencias. Si se hubiera dejado simplemente así, sin nombres, como un ojo -el del Perú- que llora en general por el período que nos enlutó por siempre, la obra no suscitaría tanta polémica. Al parecer, este ojo -el del Perú- seguirá llorando por mucho tiempo más.

Aia Paec said...

Es simple. Eres un imbécil.

Anonymous said...

Efectivamente. Creo que ese monumento está consagrando un fanatismo que no es compartido por muchos. Homenajear a terroristas no tiene cabida ahora, como tampoco aceptar los comentarios de Martha Chávez. Hay que reconciliar a los reconciliadores, o si quieren, tener varios monumentos... o tener uno solo sin nombres, sin posición política sugerida. No a los terrucos, no a los fascistas fujimoristas, no a la intolerancia. ¿Será posible?

Javier said...

Por mi jato hay un monumento a los policías que cayeron en la guerra hasta 1990. Estoy seguro que, entre los que murieron heroicamente, también hay algunos torturadores y coimeros (recordemos cómo era la policía peruana en los años ochenta)¿Hay razón entonces para tumbarme la vaina, echarle pintura, etc. porque a mí me llegan altamente los tombos corruptos y abusivazos? A ver Fantomas, saca tu varita...

LuchinG said...

Javier: la cosa es muy distinta, en el ojo que llora están en las piedras los nombres de cada una de las persoans que murieron y pudieron ser identificadas, es como si en ese monumento a los policías caídos también estén los nombres de los que asaltaban y robaban.

Anónimo: no creo que yo sea un fanático en este tema, yo habría preferido que se haga otra cosa, no esa confusa repetición del monumento a los caídos en Viet-Nam. Cuando salió el informe final de la CVR, algunos dijeron que era increible que se huiera favorecido tanto al ejército, adjundicándole sólo la mitad de las muertes; yo opiné que, aún si la cifra es equivocada, esa versión es mil veces mejor que la que la mayoría quiere escuchar, por lo tanto hay que defenderla. Para mí este es el mismo caso: nadie (bueno, no me refiero a los que leen este blog) quiere acordarse del tema, nadie quiere admitir que los muertos existieron y que a todos nos tocó algo de la culpa. Modifiquemos el monumento, convírtamoslo en algo más ilustrativo (en el monumento a los caídos en Viet-Nam los nombres están diferenciados por el lugar de la muerte, de modo que los nombres signifiquen algo; Rashid propuso diferenciar las piedras por el papel que tuvo cada muerto; podría haber otros criterios), pero que se quede.

Anonymous said...

Pero Luching, de cuándo acá tan cívico?? No fuiste tú un agente del SIN en Expreso?? Te llegó la hora...

Anonymous said...

Ese anónimo del post anterior se está robando mi identidad. ¡Yo soy el verdadero anónimo!

Anonymous said...

Y yo, soy el anónimo de "Efectivamente" y los dos que me anteceden tienen otro IP :P

Nayus said...

me guardo mis comentarios y pareceres sobre el monumento ese, pues los carentes de autoridad moral entraron a mano armada

El Chato Heston said...

Para empezar, nadie puede tumbarse los monumentos porque le parezcan o no ofensivos. Así sean fujimoristas, caviares, la trinchera norte o delfin jr.

Lo segundo es que resulta desatinado poner nombres propios en el monumento, pues esta claro que se prejuzga y se cometen injusticias, sea por omisión como por equivocación. Osea, esto no es las torres gemelas o el monumento a los caidos en el Cenepa como para decir 'estas fueron las víctimas'. La artista, según lo que ella misma dice, podría estar interesada en rectificar esa idea (ni siquiera fue suya).

De acuerdo con el ultimo punto: La pseudo-intelectualidad se quita la careta diciéndonos 'lo que se debe leer en la obra' o 'lo que se desprende de estas acciones'. De ahí a Martha Hildebrandt apenas hay distancia.

LuchinG said...

Si el monumento fuera para el grupo Colina ¿no estariamos todos en la cola para darle con la comba? Por supuesto que sí. La protesta contra el ojo que llora podría ser valida, pero no lo es por venir de quienes vienen, por haber sido hecha como lo fue.

Y no estaría de más que alguien le pinte la cifra de muertos en la espalda al monumento de Belaunde.

julior said...

ver:

http://elotrotambor.blogspot.com/2007/09/el-ojo-que-llora-smbolo-nacional.html

Anonymous said...

Luching ya llega la hora de que respondas por tu periodismo vendiod en Expreso!!!!

LuchinG said...

Recuerdo que una vez, en los ochentas, cayó en mis manos un suplemento de OJO sobre no sé qué tema sexual (era yo aún muy inocente en aquel entonces), escrito por un tal Luis Alfredo Gallardo León. Yo, en cambio, soy un tal Luis ALBERTO Gallardo León. No sé me ocurre de qué otra forma puede creer alguien que yo he trabajado en Expreso. He escrito algunos artículos para fancines de mis amigos, pero nada más.