"Nothing. . . Everything. . . Nobody. . . Somebody."

Saturday, September 15, 2007

Idea Wars


De las Blog Wars pasamos a las Media Wars y ahora le toca el turno a las Idea Wars, que debe ser el tipo de guerreo más civilizado que hay (aunque incluso en él es posible contravenir algunas reglas que acaban ensuciándolo todo). La frase la tomo de la última columna de Rosa María Palacios que resume bastante bien las fuerzas encontradas en un caso como el de Majaz (que no es el primero ni será el último), previendo lo que será, en los próximos años, la discusión constante. Rosi apunta la efectividad mediática del oenegeísmo antiminero y le reclama a los mineros no quedarse dormidos en ese debate al que no hay necesidad de haber sido invitados formalmente, debate del que a veces prefieren sacar cuerpo dejando como única solución la represión.

Es verdad. La represión no es ninguna idea; es justamente la falta de ideas (¿no fue exactamente lo que nos pasó en veinte años -cifra simbólica, en realidad, porque la lucha contra la violencia como idea sigue en el Perú, y siguió con alguien como Antauro Humala y su versión descafeínada llamado Ollanta- luchando contra Sendero? El senderismo era una pésima idea, pero Guzmán la supo vender con una lógica diabólica. Aún lo recuerdo cuando capturado le decía a un alicaído Ketín apuntándose la cien con el índice: "¡lo que está aquí no sale jamás!" (o algo así) ¿No recuerdan cómo los senderistas estudiaban como mierda?). Y si los mineros no tienen una idea positiva de su propia actividad, de por qué la hacen o para qué, y más bien dan la impresión de tener un millón de culpas por dentro, entonces estamos hasta las webs.

Una pésima idea que a cada rato escucho es esta huevada del empresario como "cuco", como el pendejón que sólo quiere hacer plata. ¡Como si generar riqueza estuviera mal! La he escuchado en mil versiones diferentes y, en las microactividades con las que más relacionado he estado, la escuché entre muchos chibolos artys -rojos disfrazados de artys, perdón- cuando criticaban, por ejemplo, a ese grupo musical netamente empresarial llamado TK justamente por pensar en el dinero. ¿Qué buscarían? ¿Mantenerse puros como la madre naturaleza, como un paraje verde aún no tocado por los desechos tóxicos? ¡Qué cojudos! También la escuché cuando estuve muy conectado a cierta actividad textil que hizo un miniboom en Lima. De nuevo salían las mismas voces que vapuleaban a los que crecían "demasiado". Por supuesto, nadie te obliga a crecer como empresario, pero creer que ganar poco es más moral que ganar mucho, es una locura. Así estamos en la guerra de ideas.

Hace unas semanas leía a Inés Temple en su columna "Empresario, ¿una mala palabra?" (un detalle, mientras cada post de Busco Novia tiene más de 200 comentarios, este post tuvo 21) y aunque seguro muchos no la pasan, las ideas que contiene me parecen las correctas. Para cualquiera que haya sido o sea empresario, o haya estado muy vinculado a los dolores de cabeza, pero al mismo tiempo, al entusiasmo a prueba de balas de un empresario -grande, mediano, pequeño, o micro- esta batalla por cambiarle el sentido peyorativo al término es un gran primer paso.

Para cerrar entonces: la guerra de ideas básica no es "sí a los mineros" vs. "no a los mineros". Siempre es sí a los mineros -ahí está la plata-, la cosa es el cómo.

Y, claro, que el Estado funcione como deba funcionar.

7 comments:

Diabloguero said...

Vamos, Fantomas, no hay que ser ingenuos: cuando una empresa explota una mina muchos obtienen ganancias, pero para los pobladores de la región es una verdadera desgracias. El ejemplo más evidente es La Oroya, que actualmente figura entre los cinco lugares MAS contaminados del mundo, sólo superado por Chernobyl y sitios por el estilo. Me parece que la gente de Majaz está en su derecho en negarse a la actividad minera en la zona en que viven ellos y en la que han vivido sus antepasados. Todo ese rollo de la satanización de los empresarios no es sino palabrería hueca ante las funestas y bien comprobadas consecuencias de la actividad minera.

Antonio Azul aazul2007@gmail.com said...

Es que nunca hablan de los buenos empresarios. A los liberales les falta aparatos de difusion

Anonymous said...

De verdad los terroristas "estudiaban como mierda"? Creo que eso es parte de un mito que se construyó el propio Guzmán en torno a sí mismo. A estas alturas, ha quedado claro que era un marxista regular nomás. Recordemos que un tal Becerra, que lo había investigado a fondo, se decepcionó cuando, charlando con Abimael en el SIN (la referencia está en el libro de Jochamovitz sobre Montesinos), descubrió que no tenía un conocimiento tan sobresaliente como el que pensaba.

Anonymous said...

te equivocas busco novia tiene 400 comentarios...para arriba

LuchinG said...

De acuerdo en que no podemos decirle a los empresarios que no busquen ganancias, de acuerdo en que no se puede prescindir de ellos; estoy en desacuerdo en que pensemos que los que se dedican a hacer dinero merecen una palmada en la espalda. Los he escuchado, los he visto, tengo que convivir con ellos diariamente e ingeniármelas para que lo les diga lo que pienso de ellos: son unos nerds. Buscan ganancias, reconocimeinto y estatus como los trekkies buscan figuritas de Picard. Y cuando alguien quiere mucho algo, siempre encuentra la justificación necesaria para obtenerlo.

El Chato Heston said...

Tigre:

- Es 'sien', no 'cien', ¿no?.

- La idea del 'empresario como el pendejón que sólo quiere hacer plata' no es ni siquiera exagerada, es acertada en muchos casos. Lo malo es mas bien suponer que hacer plata es malo, como dices. O que tratar con este empresario es imposible. Totalmente de acuerdo en que no hay por qué cerrar el negocio, es mas bien aprender a negociar con estas mineras.

- Desconozco mayormente a que te refieres con 'artys' (¿es 'arties'? ¿será la nueva cojudez de turno en Lima?), pero me siento un toque aludido por el comentario porque TK me parece una cagada, y no porque quieran ganar su billete, sino por malos. Y porque llega al nabo cada vez que un producto comercial, sea TK, un jabón, una lata de conservas o Pedro Suarez Vertiz, pretenda tener un reconocimiento artístico. Pero si hay disclaimer, osea 'NOTA: solo buscamos vender este producto', no hay problema. Lamentablemente, escucha cualquier entrevista a estos payasos y sentirás ese áura de 'somos artistas' en sus declaraciones.

(Al respecto, recuerdo hace como 10 años, una portada de El Comercio que decía "CHRISTIAN: 'No quiero que me vean como un sex symbol" con la foto de meier calato adornando el artículo, promocionando su ultimo cd).

Anonymous said...

Quejate con Alan, que manipulo a los votantes (pavos ellos, que duda) señalando a Lourdes como la representante de Los Empresarios (como si fueran una banda). Esta bien que en una campaña se emplee fuego pesado, pero apelar a la lucha de clases, denigrar una actividad economica y emplear terminos sacados de un texto mimeografeado de los 60, es rebajar el debate a las cavernas. Pero asi es el peruano, le encantan que le mientan...